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CONSUMIDOR FINAL

3 Motivos que perjudican la confianza del consumidor en la cosmética

Existen muchas organizaciones en el mundo que ayudan en la atención al consumidor pero ¿Sabes cuales son los grandes motivos que perjudican la confianza del consumidor?

Los derechos del consumidor

Las oficinas de protección y atención al consumidor ofrecen una variedad de servicios importantes. Pueden mediar en quejas, realizar investigaciones, procesar a quienes infringen las leyes de protección al consumidor, otorgar licencias y regular a profesionales, proporcionar materiales educativos y defender los intereses del consumidor.

La organización que se ocupan de la atención al consumidor y usuarios los protegen pero, ¿que tanto ayudan a la claridad de la información?

A menudo se ha vinculado a los productos cosméticos con el cáncer desde una perspectiva negativa que ha difuminado en las redes el verdadero valor que puede llegar a tener para algunas pacientes oncológicas.

Veamos los 3 motivos que perjudican la confianza

✔ 1 La información online

Internet y las redes sociales brindan grandes oportunidades de comunicación a las marcas, si bien, su uso indebido puede crear confusión entre los consumidores. En el sector específico de la cosmética, informaciones confusas sobre ciertos compuestos utilizados en el desarrollo de sus productos ha motivado la estigmatización de la industria.

La gran confusión que existente sobre algunos ingredientes de los productos cosméticos en la Red se suma el gran cúmulo de contenidos que el consumidor puede encontrar, pueda encontrar datos realmente verídicos y que resulten de utilidad en cada momento que los requiera, o puede navegar por la Red encontrando informaciones en la que es difícil diferenciar lo verdadero de lo falso en cualquier tipo de tema específico.

La hidroquinona

Un claro ejemplo es la hidroquinona es una sustancia despigmentante que se utilizó ampliamente y durante mucho tiempo en la cosmética, y que se ha dejado de utilizar como activo en la industria a consecuencia de su prohibición por la actual legislación; aunque, se sigue empleando con frecuencia en el campo dermatológico por su eficacia.

Parabenos

Algunas investigaciones se han focalizado en las controversias científicas que genera el uso de parabenos y microplásticos en el desarrollo de algunos productos cosméticos. Estas confusiones han intentado paliarse con iniciativas procedentes de la propia industria o propuestas normativas que procuran esclarecer la confusión al respecto.

La FDA exige que las etiquetas de los productos cosméticos incluyan advertencias sobre sus ingredientes. Las diversas estructuras regulatorias y de control de calidad de los cosméticos en todo el mundo son bastante complejos y completos, pero consideran que deberían ser más rigurosos vigilando la inclusión de nuevas sustancias con potencial tóxico en la formulación de cosméticos para evitar daños a la salud humana.

Cosmetovigilancia

Los productos cosméticos han sido objeto de un estrecho escrutinio en la Unión Europea, que tiene requisitos de etiquetado mucho más estrictos que los de Estados Unidos. Para poder fomentar una fabricación y comercialización de productos cosméticos es preciso aplicar una “cosmetovigilancia” unificada en todo el mundo; de este modo, se conseguiría aclarar la información sobre la seguridad de productos cosméticos y sus ingredientes, previniendo que los riesgos asociados con el uso de ciertos cosméticos se conviertan en un serio problema de salud pública.

Stanpa

Es importante que los consumidores tengan claro que, tal y como recoge el Reglamento de cosméticos en su artículo 3, los productos cosméticos “que se comercialicen serán seguros para la salud humana cuando se utilicen en las condiciones normales o razonablemente previsibles de uso”. De hecho, Stanpa, la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (2021) afirma que todo producto cosmético nuevo tiene que pasar un exhaustivo examen de seguridad antes de ser comercializado en el mercado.

Las fórmulas de los cosmeticos quedan registradas en una base de datos europea, a la que pueden acceder las diferentes autoridades y centros de toxicología nacionales e internacionales que velan por el control de los productos para garantizar la seguridad del consumidor y asegurar la transparencia (Stanpa, 2021).

Los protocolos son tan estrictos que la evaluación de los productos cosméticos solamente pueden realizarla profesionales cualificados y experiencia según métodos muy rigurosos (Stanpa, 2021). Además, el Scientific Committee on Consumer Safety (SCCS) actúa como un órgano intendente constituido por expertos que evalúan la seguridad de los componentes que integran los productos cosméticos, estableciendo los requisitos de su uso y haciendo revisiones periódicas de los mismos (Stanpa, 2021).

Las regulaciones de la Unión Europea también prohíben el uso en cosméticos u otro tipo de productos de tres clases de sustancias químicas tóxicas que (Zelinger, 2008a):
€ Presentan riesgos de cáncer.
€ Causan alteraciones endocrinas (hormonales) o reproductivas
€ Causan daño genético

✔ 2 Falsificaciones

Otro de los motivos que incrementan la confusión y perjudican a la confianza del consumidor en la cosmética son las falsificaciones. De hecho, la falsificación de cosméticos es especialmente peligrosa por los numerosos riesgos para la salud y la seguridad de la salud de los consumidores. En este punto, la Federal Bureau of Investigation (FBI) ha descubierto que muchos cosméticos falsos están fabricados a partir de componentes carcinógenos y/o tóxicos como el arsénico, el berilio y el cadmio.

✔ 3 Noticias Falsas

El problema que han generado las Falsas Noticias las ha convertido en un asunto de agenda pública que han debido abordar instituciones internacionales como la Comisión Europea y la UNESCO. Comisión Europea como la UNESCO han desarrollado iniciativas vinculadas a una educación y formación eficaces en alfabetización digital para prevenir el problema de la desinformación.

En general, los usuarios reconocen una mayor confianza en el médico que en el Dr. Google, pero muchas veces encuentran más información sobre sus dolencias en el buscador que en la consulta. Es preciso tener en cuenta que deben ser profesionales sanitarios y no el Dr. Google los que orienten a los pacientes en los usos de cualquier tipo de tratamiento.

Sin embargo, la credibilidad de la información de un producto o una marca en las redes es la base sobre la que se apoya la confianza de los consumidores.
El problema es que si la propia marca motiva una difusión indebida de etiquetas sobre los productos corre el riesgo de que se vuelva en su contra. Y ese efecto negativo puede tener un mayor riesgo en Internet.

eWOM (electronic Word of Mouth)

El eWOM es una comunicación relacionada con el consumo generada por el consumidor que emplea herramientas digitales y está dirigida principalmente a otros consumidores.
Tradicionalmente, el consumidor siempre ha considerado el Word Of Mouth (WOM) como una fuente de información fiable sobre diferentes productos y las redes han potenciado esa capacidad de difundir opiniones mediante boca boca sobre productos y marcas.

Etiquetas como “sin tóxicos” – cancerígenos o tóxicos

La existencia de informaciones confusas sobre ciertos componentes cancerígenos o tóxicos que contienen algunos productos cosméticos. Se ha visto que, a veces, esa relación entre cosmética y cáncer procede del desconocimiento de quien lanza la noticia.

La complejidad de las estructuras regulatorias y de control de calidad de los cosméticos en todo el mundo, pero advierte de que deberían aumentar su rigor mediante una “cosmovigilancia”. La demagogia que existe sobre la cosmética y que Internet contribuye a intensificar, asegurando que los productos cosméticos regulados son seguros, algo incontrolable en las falsificaciones, en las que sí se han detectado productos tóxicos.

Marcas de cosmética

El comportamiento de algunas marcas de cosmética no ha contribuido a la claridad y la verdad en las informaciones sobre sus productos, al utilizar etiquetas indebidas para motivar la venta de sus productos. Este tipo de fórmulas de ética cuestionable pueden resultar totalmente contraproducentes para la propia marca que las utiliza, ya que pueden incentivar un eWOM negativo sobre sus productos y con mayor impacto en la decisión de compra.

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